La cerveza en restaurantes de lujo

Moritz y Damm quieren ser la alternativa al vino en los restaurantes de alta cocina y a ser posible comerle terreno, ¿lo conseguirán?

Mortiz por su parte ha creado "Alfa", cerveza exclusiva para restaurantes. Esto no fue el único intento de Moritz de llegar a un público nuevo. En septiembre presento al mercado una cerveza sin alcohol elaborada con agua mineral y aroma de lúpulo, vendida como bebida saludable y baja en calorías. Es una buena estrategia ya que Moritz es una cervecería que hace poco volvió a emerger , es un tanto desconocía y partiría con desventaja con las grandes marcas cerveceras españolas.

Es una cerveza creada a partir de la fórmula original de Moritz, sin pasteurizar y su caducidad ronda los 3 meses. Además necesita un mayor cuidado de conservación ya que siempre debe estar a bajas temperaturas.

Pero, no obstante, ya no es la única marca que nos encontraremos, Estrella Damm también busca hacerse un espacio en los restaurantes de alta cocina. La cervecera presentó el mes pasado en el Salón Internacional de la Alimentación y Bebidas de Barcelona, una nueva botella de 75cl., con una estética muy parecida a un botella de vino.

Estrella Inedit, como se llama la nueva cerveza, ha sido apradinada por Ferran Adrià y su restaurante elBulli, aunque no estará en sus carta hasta mayo.

Los sommeliers de elBulli, la describen como “de alta intensidad y complejidad aromática, con aspecto ligeramente turbio. Muy afrutada y floral en nariz, con sensación de levadura fresca y recuerdos a especias dulces. Se trata de una cerveza de textura cremosa y fresca, suave volumen y carbónico delicado. Tiene un postgusto largo y de recuerdo afable.”

La compañía recomienda desgustarla en copas de vino blanco y mantenerla en la cubitera. Su precio rondará los 8 €, un precio bastante asequible considerando los precios de los vinos.

¿ Conseguirá la cerveza hacerse un hueco en los restaurantes en detrimento del vino?

3 comentarios:

Delirium on 7 de abril de 2008, 18:41 dijo...

Pues me parece una idea estupenda. Del tipo de cosas que siempre digo que hacen falta y me quejo de que no sucedan. Ahora sólo falta que los consumidores se animen y el ejemplo se extienda para ser seguido por otras marcas.

Ojalá no se pasen con el precio por aquello de ser "de lujo" porque entonces seguro que, debido en parte a la poca cultura cervecera que hay, mucha gente pasará de pagar 10 euros (o más, miedo me dan) por una botella de cerveza.

De todos modos, que cunda el ejemplo. Quizá algún día sea normal encontrar en cualquier restaurante una pequeña carta de cervezas selectas para acompañar la comida.

Un saludo.

aniol on 7 de abril de 2008, 19:50 dijo...

Estaría bien probarla. Ya hablé de la Inedit en mi blog. De la nueva de Moritz no porque no me había enterado, ahora sí gracias a vuestro blog que sigo con bastante fidelidad.

Después del error de probar la Sazz de Damm, no sé si se merecerían que tuviera aún interés en sus innovaciones.
Pero vamos a darles una nueva oportunidad. Todo sea para que la cerveza gane prestigio.

Chela on 7 de abril de 2008, 21:57 dijo...

A vuestra pregunta a mi me gustaría responder con un sí...desafortunadamente creo la idea no va a tener éxito. Una vez más se usa el vino como comparación y esta resulta negativa.El vino tiene, en este país un camino andado que no tiene la cerveza.Parece que la industria no lo quiere ver. Poca gente -salvo algún aficionado verdadero y algún snob va a pedir esta u otra cerveza. Falta educación cervecera, faltan puntos de referencia que puedan hacer que esta cerveza adquiera el valor que se le quiere dar. Y sin esto por muchos Adriás, Arzaks o Subijanas que la respalden( habría que ver tambien los términos del "contrato") la cerveza no adquirirá el valor real que se merece.
Como dice Delirium y como hablabamos en algún otro post, la gente sigue sin dar valor al hecho de que una cerveza valga tanto como media docena de "quintos"( botellines). Desde el punto de vista del conocimiento- por experiencia y profesión algunos sabemos lo que cuesta una cerveza o un vino que luego se vende por 8 euros como esa o por 12 como un vino normal, y eso puede ser un handicap ya que 8 euros no es asequible ,creedme ( aunque yo lo pague y cifras mayores)
Lo importante, a mi entender, para que estas iniciativas funcionasen pasan por la explotación de los increibles y desconocidos matices que la cerveza puede desarrollar acompañando ciertos platos.Y claro informar y hacer participe al público. Ya hay alguna iniciativa al respecto pero creo que los restaurantes deberían incluir una carta de cervezas y sus maridajes-desde entrantes, ensaladas, primeros y seguros y postre porque hay una cerveza para cada comida- y recomendarlo.Las sorpresas serían mayúsculas y a partir de ahí, con esas referencias ya se podría pasar a hacer productos gourmet de este tipo.

Moritz es una cerveza graciosa, cuidada presentación, historia, tradición y marketing bueno que respalda una cerveza que, en mi opinión destaca por su frescura que me agrada mucho.Esto le puede dar cabida en ciertos restaurantes pero que para el público en general puede parecer un poco sofisticada en relación con su sabor.
Una vez más, todo pasaría por la educación.Mimbres culturales y material no faltan.Una carta atrevida en algún restaurante con la gama de Alhambra e incluso de La Zaragozana( cuya negra es un acompañamiento ideal para postres de cremas y hojaldres)podría ser un buen comienzo.

¿Intentaremos apoyar cualquir iniciativa no creéis?

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